Estoy totalmente de acuerdo que los actos de juramentación de todas las autoridades, con mayor razón del mas alto dignatario de la Nacion, deben de ser actos solemnes y protocolares; desde hace años la informalidad y la cultura chicha imponen nuevas, pero malas costumbres, que nos llevan a seguir faltandonos el respeto a las personas, a las instituciones, al Pais en general, tal como hemos visto hoy en la juramentación del Presidente Humala. Estos hechos han llevado también a excesos y desagradables juramentos por la plata o cualquier otro absurdo que expresa verdaderas intenciones, con falta de escrupulos; se jura por Dios, si es creyente, por la Patria y por la familia.
La juramentacion del Presidente Humala y sus vicepresidentes, reconociendo a la Constitucion del 79 ha sido una declaracion política y simbolica que saludo y creo fue necesaria; algunos diran que fue inoportuna y que provoco la reaccion del fujimorismo y con ello la vergonzosa interrupción del mensaje presidencial; quizas por “estrategia” no debió mencionarse, pero les pregunto, siendo una declaración de principios, ¿este no era el mejor momento?; lo que se haga después, a partir de consensos y acuerdos de carácter nacional, para reformar esta Constitucion, no quita que se reconozca su origen espureo, asi como también se tiene que reconocer su vigencia de hecho y de derecho y los efectos jurídicos en nuestro estado social, democrático y de derecho, desde que se promulgo; y la forma mas tolerante, respetuosa era reconocer, saludar, la del 79; que ademas es una convicicon en muchos peruanos, parte de un discurso politico que muchos han compartido y no han tenido el valor de sostener.
Otra vez, los desubicados, o interesados en escucharse a ellos mismos y a nadie mas, asi como los extremistas que buscan la violencia y cerar el caos, diran que estuvo mal hacer esta mención, no hay que hacerles caso, pero lo que si estuvo peor fue la reacción que hubo, además de política es injustificada, frente a los presidentes y los invitados que nos visitaron; por ultimo el Presidente tiene derecho a expresar deseo y opinión, en su juramento, como se convierten en políticas publicas, o en la gestion del estado es algo que luego se puede y debe discutir; pero hoy nadie tenia porque sentirse ofendido, a nadie se le quita nada y los empresarios no deberían utilizar este tema como pretexto para seguir proponiendo condiciones. Honrar los principios y valores de la Constitucion de 1979, es algo que hacen todos los hombres de bien y hasta las personalidades mas ilustres que conocen este texto magnifico, una obra de ilustres peruanos, en un proceso valioso para recuperar nuestra democracia, liderado por un hombre que la historia ha reconocido, Haya de la Torre.
Despues comentaremos el resto del mensaje presidencial, que en general es bueno; ha sido prudente, prueba de madurez, o de artimaña, ya lo veremos mas adelante. Ya habíamos señalado con anterioridad que no teníamos mayor expectativa del mismo, peus el escenario, la naturaleza y características del nuevo gobierno no lo permiten; no hay mayor contenido, ni aclaración, ni sorpresa y durante mucho tiempo mas dejara mas preguntas que respuestas; ya habíamos dicho si camina como pato, come como pato, habla como pato…es pato y por ahora nada hace pensar en distinto. Pero, por ahora, creo comenzamos bien, el tema de principios, de gestos, de apertura y por ello seguimos optimistas de las grandes posibilidades que tenemos por delante. Viva el Peru.