Entre alguna de las explicaciones que tarde o temprano tendrán que dar, asumir en el nuevo gobierno y el Presidente Ollanta, esta el tema del supuesto fraude; no solo por el uso que se le quizo dar a esta “denuncia” en medio de la campaña electoral y sus bajezas, sino porque es una actitud permanente entre los que apoyan al nacionalismo y su propuesta política, la antisistemica, protestataria, revisionista, conservadora.
Recuerden que muchas de estas personas, que apoyaron a Ollanta el 2006 y ahora en el 2011, utilizaron el tema del fraude, antes para desconocer el triunfo de Alan y asi justificar su mezquina “oposición” y ahora para preparar la asonada frente a una casi eventual derrota; el fraude es en realidad para ellos una convicion personal, en todas sus actividades; son los traidores, vendidos, o que los engañan, que se aprovechan de ellos, los que dicen que nada sirve todo esta perdido, que vengan otros, los jóvenes a moralizar lo que ellos corrompieron, lo que ellos malograron. Pero claro es algo que no reconocen, por eso no aceptan ni triunfos, ni derrotas, las ciertas, o las por venir.
Podriamos voltear la pagina, mirar a otro lado, a muchas otras cosas, las pendientes, las peores, o mejores, pero no seria consecuente, con lo expresado en su momento denunciando esta irresponsabilidad, por decir lo menos; pero sobre todo lo hago por lo que vamos a tener que decir de aca para adelante. Si queremos de verdad que las cosas cambien y con ello hagamos “el gran cambio en el Pais”, algo que de verdad es necesario lograr entre todos, también es necesario tratar de decir la verdad, todos.
No es poca cosa tratar de recuperar algunos valores ciudadanos, cívicos, tolerancia, respeto por los demás; pero creo que es el mejor momento, después de una elección donde se evidencio lo peor de nuestra comunidad y de sus lideres, políticos, sociales académicos, intelectuales. Terminar con esa cultura de desconfianza, de canibalismo que nos impide tener objetivos comunes y unirnos en esfuerzos comunes, es tarea que todos debemos emprender y comenzemos por rechazar a los aventureros que por mezquindad quisieron quitarle legitimidad al proceso electoral, arrojándole basura; proceso electoral que hoy la comunidad internacional, a través de sus observadores e instituciones ha sido declarado impecable, transparente; es algo de lo que debemos estar orgullosos y por ello rechazar las mentiras, de quienes quisieron mantenernos en la condicion de republiqueta, o de las antiguas bananeras, o las nuevas chavistas.