Asi de sencillo, quienes creen que en Puno hay un conflicto social-ambiental y que este se va a resolver mediante el dialogo, o una negociación formal-racional, ¿están equivocados?; no soy dueño dueño de la verdad y menos creo tener mas razones o verdades que los que asi piensan, pues probablemente también ande equivocado en mis conclusiones, pero por lo menos espero ver las cosas mas claras, porque tomo en cuenta aspectos sencillos, que otros no quieren reconocer, o que simplemente no conocen y por consiguiente, creo que de buena fe, son influenciados por las teorías.
Para ponernos de acuerdo comenzemos por precisar algunos temas, por ejemplo que el Convenio 169 OIT es parte, entiendan bien, solo parte del ordenamiento jurídico de nuestra Nacion, de un sistema legal y de un Estado social y democrático de derecho; es decir que dicha norma supranacional no tendría sentido, razón, ni validez, si no se cumple la ley; siendo una norma de protección y de desarrollo, cuya aplicación esta condicionada a requisitos muy puntuales y que resultan muy discutibles, en la mayoría de situaciones, con mayor razón en este caso y en lo que se refiere a la parte de la consulta, que es una parte de dicho convenio, pues en su aplicación e interpretación, como corresponde debe ser entendida en forma técnica y sistematica.
Tan importante como es el respeto y la protección a comunidades nativas, a pueblos originarios, lo es también y muy legitimo, impedir el abuso del derecho, para poder defender un ambiente saludable, apropiado para nuestro desarrollo y el rechazo a toda forma de discriminación, para que haya igualdad y para que la explotación de recursos naturales beneficien a toda la nación. En alguna oportunidad exprese que no existe igualdad cuando se convierte a los demás en seres distintos, disminuidos, descalificados y se nos discrimina en razón del color de la piel, el nombre, o el lugar de nacimiento; mientras mi hijo al nacer solo es dueño de su apellido y de lo que con mi trabajo le entregue, otros nacen dueños de miles de hectáreas de tierras, sobre las que hacen y deshacen, incluyendo venderlas para su beneficio, sin importar el bien común, o el derecho de los demás; negándo asi el mismo derecho que tenemos, de ser todos peruanos, de ser iguales.
Para pasar a algunos hechos, como ustedes lo pueden comprobar, no hay ninguna agenda ambiental en esta protesta, salvo como pretexto, pues en la zona sur de Puno no hay actividad minera significativa; por lo tanto se trata de interéses de grupos que pueden entenderse, pero que no son legales, ni legitimos, pese a las extrapolaciones sociológicas, antropológicas y de snobismo académico; como tampoco son legales ni aceptables, por ningún motivo, el saqueo, toma de carreteras; esta “lucha” menos tiene que ver con la defensa de recursos naturales, del agua, tierra, o aire; por el contrario hay absoluto silencio de la contaminación que ya hay en la zona norte, ejemplo rinconada y que afecta a toda la región, ejemplo rio Ramis y que están vinculadas a circuitos de ilegalidad narcotráfico, contrabando, trafico de personas, de armas, explosivos, sustancias prohibidas. Es parte del sistema de informalidades de la que se aprovechan los muy vivos y defienden los sonzos; la minería ilegal, es el verdadero interés de malos dirigentes comuneros, atraídos por los altos precios de los minerales; están en contra de las concesiones formales, porque no quieren competidores; dejando a salvo algunos temas culturales y casos puntuales de Apus, o fuentes de agua, que son perfectamente identificables, aislados y manejables.
Esta es una lucha ideologica, política, social, cultural y de bandas que no aceptan la parte de la Ley que no les conviene, donde no se benefician, o que no pueden sacar la vuelta; es todo junto y por ello la complejidad. Por eso las soluciones también son complejas, mas alla del “dialogo”; es política, partidaria, social, de Estado y también es legal, incluyendo la prevension y represión, el respeto a la ley, a la autoridad, al orden publico. Algunos dirigentes no reconocen al Estado, con el cuento de su ausencia, pero luego le estiran la mano y lo utilizan solo para beneficiarse, en redes de corrupción que son promovidas y aceptadas, como parte de una nueva cultura; esta lucha esta vinculada al escenario electoral que ya paso y en el que ahora quieren posesionarse para tener un espacio, ya sea político, personal o para sus propuestas de federalismos, autonomías, o autorquias, zonas liberadas, es el pretexto de la nación aymara, sin quitar el verdadero valor que tiene y otras razones históricas, sicologicas que obviamente también están influenciadas por los cambios, avances y retrocesos, del vecino Evo, con el que algunos comparten un modelo de desarrollo, que es muy discutible, pues privilegia la sobrevivencia, la ignorancia y la pobreza.