Yo meto las manos al fuego, porque aun y si creyera
que voy a quemarme, cosa que no va a suceder, prefiero hacerlo y creer que las
personas son buenas, honorables y que nada esta perdido; además preferiría
quemarme, aunque se que no va a suceder, antes que convertirme en otro
esperpento que presume a todos corruptos, miserables; que desgraciado aquel que
no es capaz de creer en algo y en alguien…que desgracia la de no tener ilusiones
y el sueño de vivir entre personas honradas, que se aman y desean ser felices; claro
que meto las manos al fuego, porque a pesar de cualquiera de mis diferencia y
cuestionamientos, a los que tengo derecho y algo de razón, estoy convencido que
Juan Manuel Guillen es una persona decente, un político inteligente y una
autoridad honesta; suficiente para respetarlo y creer en él; punto.
A pesar de no ser parte de su entorno, familiar o político,
ni su empleado, si meto las manos al fuego por Guillen; porque creo que no se
necesita esperar una recompensa o retribución, ni tampoco tener obligación,
para creer, o saber, lo que representa una persona, porque es la persona, las
personas y sus esfuerzos colectivos, los que van a determinar con sus actos el
rumbo de los acontecimientos y de la historia, la nuestra y de la comunidad;
confiar en algo y en alguien, es el primer paso para construir una familia
feliz y una sociedad mas justa. Esto tendría que convertirme en cómplice de
alguna irregularidad o ilícito? NO; porque repito aun y si tuviera que
quemarme, mucho peor seria no creer en nada, ni en nadie…vivir asi creo es de
cobardes.
Yo habría sacado a muchos de los trabajadores del
gobierno regional, los que dejo sembrados la gestión anterior, para tener solo
a los de mi confianza, pero Guillen no lo hizo, porque entiende del valor de un
trabajo y las necesidades de una familia y sobre todo del impacto que tiene
tomar decisiones cuando eres una autoridad y otros dependen de ti…por eso lo
respeto y por ultimo quien soy para juzgar, cuando en el fondo se que es lo
correcto; aunque algunos no lo valoren, ni retribuyeron el gesto y sean los
mismos mercenarios de quien los puso; por eso para no hacer lo mismo que desleales
e incoherentes, pondría las manos al fuego por Guillen...porque para ser leal y
decente, no necesitas haber trabajado con él, ni para él.
Como tantas veces se lo pedí no habría escuchado a
todo el mundo y hubiese pasado por encima de muchos; exceso de democratismo le
dije. Pero como creer y defender la democracia y no practicarla…igual que con el
dialogo y el respeto a la opinión y los derechos de los demás, fácil es hablar,
llenarse la boca y “luchar por principios y valores”, pero resulta mucho mas difícil
ponerlos en practica…asi que por encima de cualquier circunstancia, o apremio
político, como descalificar a Guillen, si en el fondo sabia que era lo correcto;
por eso seguiria poniendo las manos al fuego. En esta época de traiciones y
“huayquillamientos”, de lavada de manos y cinismo, que honor y que alegría
poder ser parte de esta minoría, como me han dicho, o “defensor gratuito”…si
pues, de las mismas causas justas que he defendido siempre.
Tendría muchísimas razones y sentimientos para
explicar mi actuación, pero no es el caso, pues de lo que se trata es de hacer
y como acostumbro, directo y de frente; por supuesto que pongo las manos al
fuego y miles veces, tan solo con saber que se trata de los mismos sicarios a
los que combato, a mi gusto y responsabilidad hace tiempo, los cevicheros, el
vil oficio…algunos dictan clases, enseñan, otros solo pontifican y lajlean;
algunos construyen puentes y desarrollo, otros solo se llenan los bolsillos;
creo que a mi me toco enfrentar bandidos. Por eso de solo pensar que los
odiadores se morirían de cirrosis, mínimo de cólera, hubiera apoyado la
reelección de Guillen; pero como no entender sus razones y respetar su
decisión, aunque cuestiono la forma como abandona el barco, cuando debería
haber sido el capitán de un gran acuerdo, una gran convergencia democrática, el
puntal de una transición ordenada; esfuerzos colectivos con el objetivo común
de la agenda por el desarrollo de Arequipa.
De la misma manera que entendí su posición frente a
las “invasiones”, el derecho, el dolor de gente muy humilde por una vivienda
digna, de las que muchos miserables hablaron y que hoy ya no dicen nada en
busca de sus “cochinos votos”; son valientes que pontifican por los lamentables
sucesos de Bagua y que reclaman que se haya criminalizado la protesta, son los
que querían mandar desalojar a sangre y fuego, a personas necesitas, a las que los gobiernos no han podido atender
estas necesidades básicas. Otra cosa, son bandas de delincuentes que se
aprovechan de las necesidades y que no hay que desalojarlos, sino meterlos a la
cárcel; los machotes van hacerlo?... lo sabia, una cosa es con la guitarra del
candidato y otra con el cajón de la realidad.
Como los vulgares antiapristas, hoy resucitan muy
carroñeros los antiguillenistas y critican porque esta en política y la función
publica; es el temor a que sea candidato o de repente no recibieron algún
beneficio esperado?. Dicen, que hace un filosofo en estas lides…es cierto si yo
fuera filósofo, tal vez no estaría en medio de cocodrilos y de cuervos, menos
tratando de resolver los problemas de la comunidad; filosofaría para tratar de entender
a la gente y sus barbaridades, trataría de entender el mundo y a la humanidad, pero
desde las alas de ángeles; entonces como no meter las manos al fuego por quien si
pensó y se sacrifico, por los demás. Todo gran proyecto, inclusive partido u
organización sin fines de lucro, nació del respeto entre personas y confiar y
creer en ellas. Si te engañan o te equivocas, aprendes; no te hace menos, ni cómplice
por el contrario, siempre serás mejor,
aunque te quemes mil veces, que aquellos que se quedaron sin corazón, sin alma;
por eso odian e insultan, como estos sicarios…**
*disculpen la demora y la pequeñez, han sido dias muy
atareados pero ya era hora
**no se pongan exquisitos, sicarios; solo es una expresión, una figura, los que
asesinan honras y dignidades, no solo por plata, sino también algunos por
“locos” y/o la ambicion de ser candidato
