jueves, 29 de octubre de 2015

ACUERDO POR LA GOBERNABILIDAD Y DESARROLLO DE AREQUIPA



Mientras mas necesarios se hacen los esfuerzos por promover lo que podría ser un nuevo pacto social en Arequipa, el gran acuerdo por la Gobernabilidad y el Desarrollo de la Region, mas incomprensible resulta la actitud de nuestras autoridades; especialmente la Gobernadora Regional, quien lejos de promover esta unidad, necesaria, con su actitud y sus actos, estaría logrando todo lo contrario, aumentando la conflictividad y la fragmentación, que ya se había incrementado, innecesariamente, luego de las ultimas elecciones regionales y locales. Es algo que amenaza agudizarse en el escenario de las próximas elecciones presidenciales y peor, luego de los últimos conflictos sociales, como el provocado por el Proyecto Tia Maria en Islay.

Mas incomprensible resulta esta actitud si tomamos en cuenta que su propuesta y quizás mayor merito, de la nueva autoridad, era justamente encarnar una propuesta distinta, moderna, de apertura a los cambios necesarios; diferente a la política y a los políticos tradicionales y mucho mejor que en la llamada politiquería, aun mas tradicional. No solo es el exceso de protagonismo, que se justifico al inicio de la gestión, como el voluntarismo propio de la juventud, justamente por la misma falta de experiencia, que se tomo como una virtud; ya no solo es la falta de modales y formas mínimas, que se habian pasado por alto, pero que ahora evidencian maltrato, soberbia y hasta falta de escrúpulos, como en el uso y manejo de medios de comunicación, o de recursos públicos para el clientelaje, la instrumentalización del grupo, la portátil; algo que no tiene justificación.

Aun esta cerca el recuerdo de lo que sucedió en Arequipa cuando el entonces Presidente Regional, pese a ser del mismo partido político, se enfrentaba al Alcalde Provincial; una absurda competencia, supuestamente por hacer obras, que finalmente nadie hizo, o ambos hicieron mal. Sin lugar a dudas uno de los pocos méritos que se reconoce a la posterior gestión de Guillen fue justamente mantener las formas y la coperacion, con las demás autoridades, especialmente el Alcalde Provincial; algo que permitio trabajo en conjunto y utilizar mejor los recursos, aunque no paso de ser una articulación personal, que hoy tendría que institucionalizarse, para que cada uno, desde sus competencias y funciones, sirvan a los objetivos comunes de Arequipa.


La critica no es gratuita, es evidente; ahí esta, como confirmación también el aislamiento de la Region, en lo que debio haber sido liderazgo de Arequipa por la mancomuniad regional, es decir la Gran Macro Región del Sur. En realidad no debería haber ninguna excusa, queda absolutamente claro que no hay razón que justifique esta desunión, por el contrario, todas lo que se usa como pretexto, mas bien son motivos de unidad, desde la llamada mesa de cooperación, hasta la necesaria lucha contra la corrupción, e ineficiencia, en la gestión del propio Gobierno Regional, como en todos los gobiernos locales, pasando por la disminución de recursos para inversión. Todo demuestra la necesidad de articular, de sumar de unir…insisto, solo ahí esta el reto.