viernes, 11 de enero de 2013

Defendiendo a nuestros congresistas...¿ algo indefendible ?


No lo creo; basta un poco de sentido común, respeto por los demás y no dejarse jalar de las narices por los que quieren imponer el huayquillamiento como forma de expresar las diferencias, la critica y en las relaciones entre personas, autoridades y en la comunidad. Repito para expresar nuestra indignación no se puede actuar con indignidad; con mayor razón si se trata de temas de interés publico, que se refieren a la gestión publica, a la representación política y al Congreso; con un tema que habla por si solo, que hiere la sensibilidad de todos y también es el pretexto para la “sana envidia” de los que con cualquier pretexto agravian, hoy a los congresistas y después como siempre a los demas.

En nuestro país, con la situación actual, lleno de necesidades, pobrezas e injusticias, sumado al incumplimiento histórico del rol del Congreso, creen que alguien estaria de acuerdo en duplicar gastos de representación, de por si harto discutibles y con un bono del que no se rinde cuenta, después de una historia de come pollos, roba cables  etc, por supuesto que nadie. Ya exprese también lo poco inteligente e inoportuno de esta propuesta y además la falta de reflejos y sentido político de los congresistas que no perciben el fermento explosivo que tenemos, con extremistas de izquierda y derecha; pero aun peor que el bono seria la degradación cívica y moral que buscan algunos y a la que nos quieren arrastrar. 

Que labor de representación realizan los congresistas, que asesores tienen, que leen que no entienden y no se dan cuenta; ahí tienen Conga como conflicto social, donde la supuesta defensa del pueblo lleva a cometer barbaridades, que dirige el propio presidente regional y subversivos liberados con absoluta impunidad; o los conflictos políticos, con el moralizador Diez Canseco y otros medio presentables, Ziomi, Mendoza, ciudadanos por el canje, que con el pretexto de los conflictos sociales, el modelo extractivista y otra vez la defensa del pueblo, utilizan espacios democráticos para tener presencia política y con métodos absolutamente antidemocráticos, que nos llevan a la violencia de otros.

Pero todo esto, cierto, discutible tema de opinologos, conflictologos, me obliga a seguir y gritar con los oportunistas e irresponsables...por supuesto que no; tengo que echar basura a personas y calles...de ninguna manera. De las debilidades e incapacidad de algun congresista, puedo concluir que la democracia no sirve, que se cierre el congreso, como piden los ahora “indignados” repitiendo practicas fujimontesinistas que apoyaron antes y que nada tiene que ver con el reclamo mayoritario de la poblacion...claro que no. Por lo tanto voy a mantener la critica en ese plano de propuestas, que además ya hize antes y que de no ser atendido, de ninguna manera me va a llevar a perder modales y formas.

Como exprese, en “Cuanta hipocresis y demagogia con el bono congresal”, el Congreso es nuestro aliado y hay que apoyarlo en una agenda de cambios y proyectos, para los cuales no están descalificados nuestros congresistas. Creen que Falconi es un pobre diablo que fue a robar un bono congresal; puedo compartir o no su opinión, pero de ninguna manera caer en la mezquindad de la mesnada, que cobardemente hoy quiere huayquillarlo; muchos después de haberlo adulado. Igual sucede con amigos y en algún caso adversarios, como Rondon, Zamudio, Eguren y Justiniano, que como todos tambien se pueden equivocar, pero por sus razones y no por los agravios que inventan. No hay peor desligitimacion política que llevarnos a la oclocracia.

Finalmente, por las mismas razones y principios, defender la democracia, enfrentar a mentirosos, violentistas, no hacerle el juego a pesar del malestar del bono y por otros temas aun mas vergonzosos, como la injusticia, la corrupción que nos afecta a todos, expreso mi solidaridad a la Sra Solorzano; por encima de cualquier critica anterior, es peor el nivel al que han descendido sus ahora enemigos. Asi, que si dejan de lado la predica destructiva, de los mismos de siempre y a pesar del malestar, recuperamos la racionalidad, la necesidad de dialogar y ser tolerantes, va a ser muy fácil defender lo defendible, como es el respeto y la decencia. Y a los congresistas, como personas, amigos, políticos y autoridades, podemos apoyar, para que todos seamos mejores.