Comentarios al trabajo presentado en el marco de la Vigésimo Octava Convención Minera, “Hacia una legitimidad compartida”, por Humberto Olaechea Guillen, Arequipa 11 de Septiembre del 2007.
La nobleza obliga, así que lo primero que debo hacer es expresar mi agradecimiento por permitir, se escuche en este evento una opinión distinta, su invitación expresa la voluntad de escuchar a los demás, a los que no somos mineros, escuchar a un poblador, que se convirtió en dirigente porque en mi pueblo la actividad minera ha impactado nuestras formas de vida, a veces positivamente, pero muchas otras negativamente.
Creo que escuchar a quien no es minero es también una muestra de respeto, que reconoce las diferencias, nuestra diversidad y ese es el sustento de la propuesta que estoy seguro comparten la mayoría de ciudadanos, que : “la relación de la comunidad y la actividad minera podría ser fructífera si se sustentara en el respeto de los derechos”; a pesar de los antecedentes negativos, aun podemos ser buenos vecinos y cuando sea posible socios de nuestro desarrollo. Por eso mi participación, es también un testimonio personal porque a pesar de años de enfrentamiento con una empresa minera, como dirigente, no me siento enemigo de la minería en su conjunto, es mas reconozco su importancia y creo que es posible, es necesario que trabajemos todos por una minería social y ambientalmente responsable, aunque esto les parezca utópico a muchos ciudadanos.
El trabajo presentado, “Por una legitimidad compartida”, creo que ha sido hecho con mucho profesionalismo, con mucha franqueza y sobre todo, con fe en que se pueden cambiar las cosas, por eso nos alcanzan significativas conclusiones y propuestas que respaldo, que quisiera compartir y promover junto con ustedes, para ponerlas en practica, que sean una realidad. Desde mi perspectiva, no minera, resalto el reconocimiento que se ha hecho al tema de las percepciones, su importancia; cuando intento ponerme en sus zapatos, entiendo que debe parecer incomprensible a muchos empresarios, que se les reciba con desconfianza y que sean rechazados por comunidades donde existe gran pobreza. Es en las percepciones donde se pueden encontrar muchas de las respuestas a estas actitudes y también sus soluciones. No se trata de dar dinero, sino de construir confianza, hacer amigos, buenos vecinos, no comprarlos, los primeros reclamos son por la falta de comunicación, de respeto. Lamento decirles que muchas veces actúan con soberbia y prepotencia por la “legalidad” que obtuvieron, ojala esto ultimo, sea una mala practica que no aumente ahora que aparecen nuevos mineros en esta época de bonanza.
Debo resaltar, otra verdad de perogrullo, el Perú es un país con mucha pobreza, a pesar de las cifras macroeconómicas; no se dejen confundir por la modernidad de parte de nuestras ciudades, mas bien expresan las enormes diferencias y muchos años de expectativas y frustraciones, en medio de la exclusión y la falta de oportunidades, por la corrupción, la incapacidad del Estado, que no es culpa exclusiva de la minería, pero que su cambio, si, exige el compromiso de todos; pero ese es el escenario donde se desenvuelven y no deben olvidarlo. En la propuesta presentada se trata de los procesos de transición incompletos, que expresa nuestra debilidad institucional y nuestra fragmentada sociedad; uno de estos procesos truncos se inicio en la década del 90, con la expansión de la minería, pero una nueva minería no se ha podido consolidar, tampoco se ha podido cambiar las percepciones negativas sobre ella, en los hechos, han sido demasiados temas pendientes, diálogos incompletos, lo que incremento la desconfianza.
Por eso cuando surge el escenario de altos precios, del bonm minero, se desbordan las expectativas, se acrecienta el conflicto y el sentimiento de agresión y de injusticia, se tiene la percepción del saqueo de nuestro recursos naturales; ¿como hacer entender a una comunidad que no tiene nada, de la “justicia” de los contratos de estabilidad, de contratos de promoción a la inversión?, si además estos pobladores pobres son bombardeados, manipulados por información de ganancias inimaginables; sospechas que ustedes acrecientan con políticas de secretismo, perfil bajo, con no responder.
El gobierno del Presidente García, con un enorme costo político, aposto por el apoyo a la minería, a la inversión en general, generando confianza con la estabilidad jurídica y manteniendo un modelo económico, que en su momento sirvió, pero que hoy todos reconocen es necesario modificar, para redistribuir mejor la riqueza y disminuir la enorme brecha de la pobreza; es la inversión con sentido social para un proyecto nacional. Pero esa confianza en la inversión, tiene que convertirse en confianza de la comunidad en la minería, para explotar mas recursos, para hacer mas minería pero en alianza con los pobladores para que compartan sus beneficios; sino se entiende este esfuerzo por dar gobernabilidad, para crear riqueza, de la inversión como desarrollo para todos; pero si se juzgara al gobierno como entreguista y sometido al poder económico, por su debilidad e ineficiencia, volverán las propuestas violentistas.
Es necesario un nuevo pacto social por eso la propuesta en el mensaje presidencial; este pacto social, en minería, también debe ser un espacio abierto a todos los temas que hoy generan tensión, la revisión de los contratos de estabilidad, es un reclamo de transparencia, mas que para cambiar reglas; la ley de sobreganancias como concepto aceptado en otros países y que le daría valor al actual aporte voluntario, en ves de descalificarlo; la propiedad de la tierra, el agua, regalías, entre otros temas.
Todos nos hemos referido al dialogo como mecanismo de entendimiento necesario, pero ¿el dialogo diplomático sin resultado alguno?, o ese que surge en las mesas de negociación después del conflicto, con vándalos que destruyen o la represión injustificada, ese dialogo no sirve. Nada que cree resentimientos y se de en medio del chantaje puede ser duradero, ni justo, ni para ustedes ni para nosotros. Por eso debo hacer referencia a la experiencia del grupo de dialogo minero a nivel nacional, que se reúne hace años, con la intención de promover estos espacios donde las comunidades, los empresarios y las autoridades podamos expresarnos libremente sin condicionamientos, para superar la desconfianza, las sospechas que existen entre nosotros, para que una vez que se superen las diferencias podamos resolver nuestros conflictos, claro esta con la sincera voluntad de ambos, ya que sin ella nada de esto sirve.
Comento la propuesta presentada, a partir de mi experiencia con Cerro Verde y aunque los problemas son comunes en la minería, también debo de resaltar que en el Sur hay violencia ideológica, que se renueva cada dia con las cifras de pobreza y donde la influencia financiada del Chavismo y del proceso boliviano quieren cambiar las buenas experiencias de Arequipa, donde no se dieron actos de violencia extrema, como en otros lugares, porque se impuso el dialogo. Esta experiencia pudo ser un ejemplo de la nueva minería para otras comunidades, por nuestras condiciones singulares, actividad minera cerca de la ciudad, con universidades, gremios, colegios profesionales, es decir una racionalidad para entendernos, ponernos de acuerdo, donde podía funcionar lo que ustedes llaman grupos de interés, los stakeholders, que en la mayoría de las demás comunidades no sirve, porque alli se trata de cuestiones de identidad, de cultura, de sobrevivencia por la disputa del agua, la tierra y como no la dignidad de esos pueblos.
En Arequipa se “convencio” a la empresa Phell Dodge, de cuanto ganamos todos entendiéndonos y en ese proceso identificamos nuestros objetivos comunes y necesidades, por ello acordamos compartir la responsabilidad de construir plantas de tratamiento de agua que beneficiaran a cientos de miles de pobladores. Sin embargo como hacer para que estos procesos sean sostenibles, para que sirvan los códigos de ética, las políticas corporativas, las propuestas de los académicos y de instituciones como el banco mundial, si hay funcionarios que actúan con soberbia como en la Minera Cerro verde y en otros lugares, donde no cumplen sus compromisos; asi todo lo avanzado se pierde, no sirve. Si siguen pensando que si dan 10 soles les van a pedir 20, son estrategias de negociación que pueden servir para comprar acciones, pero no para crear confianza; ese es el motivo por el cual hoy dia, en Arequipa, encuentran acogida quienes aprovechan la realización de la Convención Minera para protestar, contra toda la minería y los mineros, por interés político, utilizando el pretexto de defender el medio ambiente, los recursos naturales, la soberanía, la vida.
Valoramos las propuestas presentadas en este trabajo, porque en los hechos se ha demostrado que si es posible alcanzar resultados, como lo hizo la Billinton en Tintaya con la gestión de un convenio marco, que hoy continua la empresa Xstrata con magníficos resultados; este es el ejemplo de que a mas entendimiento menos conflicto, mas justicia para que haya orden y desarrollo; alli esta la realización de las propuestas con responsabilidades compartidas para ustedes y nosotros y como no para el gobierno que no puede seguir lavándose las manos en el conflicto, o actuando como bombero voluntario. Pero también están los temas pendientes, demasiado simbólicos el gremio minero debe fortalecer el trabajo de Doe Run, para convencer a la opinión publica de que en la Oroya las cosas pueden cambiar en los hechos; al igual que la inversión de Souther por modernizar su fundición debería servir para cambiar la imagen de mas de 40 años, pero mientras no se reconozcan los pasivos ambientales y se trabaje seriamente para remediarlos, compensarlos, solo se esta postergando el conflicto. Eso esta a su alcance, ustedes pueden almorzar con el ministro, reunirse con las autoridades, nosotros tenemos que hacer cola o hacer conflicto, ustedes tienen los mecanismos de acceso a la cooperación internacional, a los proyectos de bonos de carbono, por ejemplo.
Finalmente, también compartimos con el trabajo presentado, convertir la contaminación en activos ambientales, tajos cerrados que se vuelven reservorios, programas de forestación, de fortalecimiento de capacidades para actividades productivas, sembrando agua, no basta la formalidad de los reportes al Ministerio para garantizar la preservación de nuestro medio ambiente, es necesario las evaluaciones ambientales independientes, entre otras propuestas. Existen temas que en años de experiencia se han construido y que se deben valorar como la creación de la autoridad ambiental autónoma, el consejo nacional de minería, el consentimiento previo, libre e informado, el monitoreo comunal participativo, el plan de ordenamiento territorial, la zonificacion económica exclusiva, el manejo concertado del agua y de cuencas.
Debo hacer una mención al tema del sinceramiento con los medios de comunicación, propuesto en el trabajo, quizás para complementarlo, porque se propone mecanismos para proteger a los empresarios del chantaje de algunos, pero eso mismos mecanismos deben de proteger la libertad de informar que se ve condicionada por los dueños de los medios por la publicidad de las empresas, no soy nadie para decirlo, pero si las mineras fortalecieran sus oficinas de relaciones comunitarias, estas podrían decirles que decenas de avisos pagados, que cuestan miles de soles, no convencen a los pobladores por el contrario, crean sospechas mas desconfianzas, las comunidades quieren ver resultados concretos, compromisos, actas, que se cumplen, obras que los dignifiquen.
Debo referirme al caso Majaz para que no se convierta en otro proyecto simbólico de lo que no debe de suceder, no tengamos temor a las consultas de los pueblos, si se consulta sobre la Minería, hagamos también consultas si los alcaldes cumplen sus funciones, si los pobladores han defendido sus recursos naturales, el medio ambiente de actividades que los impactan, o contaminan; esta de por medio no solo la posibilidad de hacer el proyecto minero, sino también el resultado de los procesos en los que los dirigentes cumpliendo nuestras responsabilidades hemos apostado por el dialogo
Ustedes, me han invitado como un dirigente y no puedo hablar como un academico, no seria correcto cambiar mi identidad, ustedes tambien tienen derecho a decir que el Perú es un país minero, yo creo que es mega diverso y principalmente agrario, nuestros jóvenes, como ha demostrado la propuesta, piensan en ser empresarios fortalecer la industria, el turismo, pero no excluimos a la minería, porque entendemos que puede ser el motor de nuestro desarrollo, sin contaminación, con justicia construida en base a la confianza y el dialogo permanente, entonces unámonos para el cambio.